El Barcelona tiene barra libre en el Bernabéu

Comentarios()
Getty
El cuadro azulgrana vuelve a ganar a domicilio del eterno rival, recupera su mejor versión, cierra la defensa y se sacude la 'messidependencia'.


EDITORIAL

Fue dar entrada a Arthur Melo, el único cambio con respecto al Barcelona que eliminó al Real Madrid el pasado miércoles con tres zarpazos de Luis Suárez en un partido en el que quizá no mereció ni ganar, y el equipo echó a andar como hacía semanas que no sucedía. El brasileño, a pesar de no protagonizar un partido espectacular, le dio el control absoluto del partido al cuadro azulgrana, convencido de saber a lo que jugaba. Con él en la media, Sergi Roberto regresó al lateral derecho y Nélson Semedo, al banquillo para someter al eterno rival. Porque hacía mucho tiempo que no se veía a un Real Madrid tan inferior con respecto al Barcelona, que esta vez tanto venció como convenció el día que se convirtió en el primer equipo de la historia capaz de ganar a los blancos en su propia casa cuatro veces seguidas, un rendimiento que no ha logrado ni en el Camp Nou.

El artículo sigue a continuación

Esta vez la victoria fue incontestable. Vinicius prácticamente no encaró ni una sola vez a Marc-André Ter Stegen. Gerard Piqué y Clément Lenglet le tuvieron bien vigilado, impidiendo que recibiera con espacios mientras los hombres de Ernesto Valverde se hacían progresivamente con el control del juego a todos los niveles y el gol no tardó en llegar después de que Ivan Rakitic aprovechara un pase al espacio de Roberto para batir a Thibaut Courtois al filo de la media hora. El belga, no obstante la derrota, fue de los mejores, evitando que tanto Luis Suárez como Leo Messi vieran puerta en unos primeros cuarenta y cinco minutos que culminaron con un codazo en la cara, pura impotencia, de Sergio Ramos al rosarino.

El Real Madrid reanudó el juego exhibiendo cierto amor propio pero ello no intimidó al Barcelona, que siguió llegando con relativa frecuencia a través del uruguayo, del rosarino y de Ousmane Dembélé, que anduvo cerca de marcar mientras los nervios crecían en el rival. Hubo pitos unánimes para Gareth Bale, también para Karim Benzema, aunque menos notorios. El Real Madrid, completamente rendido, se mantuvo con vida gracias a las ganas de chavales como Federico Valverde y la calidad de Luka Modric y Vinicius, que siguió chocando una y otra vez ante Piqué y Lenglet. Esta vez el partido del Barcelona en el Bernabéu fue imperial y la herida que le ha asestado al Real Madrid, profunda.

Y tanto le va a doler eso a los blancos como va a llevar en volandas a los barcelonistas con la Champions League a la vuelta de la esquina. Ahora sí, el Barcelona da por cerrado un mes de febrero turbulento con dos victorias incontestables en el Bernabéu en las que además se ha sacudido el fantasma de la 'messidependencia' y por primera vez en 2019 ha ganado dos partidos sin necesitar los goles de su estrella. El Barcelona ha pasado la prueba de fuego. Se ha metido en una final y se ha puesto media Liga en el bolsillo. Quien sabe si, como ha sucedido en otras ocasiones, estas dos victorias hayan devuelto la confianza perdida las últimas temporadas en Europa. Porque este Barcelona sí tiene muy buena pinta.

Cerrar