Diego Simeone, entre sus tantas virtudes, tiene una muy especial: la capacidad para convertir un dolor en una fortaleza. Ese concepto, que ya lo exhibía como futbolista y que suele trasladárselo ahora a sus dirigidos, lo quiere volver a poner en práctica, después de la eliminación en la Copa del Rey ante Girona.
“Está claro que quedar fuera de la Copa no está bien, nos duele, pero nos dará fuerza para prepararnos mejor para lo que viene”, explicó este viernes el argentino, en una rueda de prensa previa al partido ante Huesca, por la liga española.
El entrenador del Atlético de Madrid, por otra parte, sostuvo que tiene motivos para ser positivo. “Para mí, después del segundo tiempo en Sevilla, el equipo ha empezado crecer”, comentó ante los micrófonos. Y fundamentó su sensación: “Ha tenido más juego, ha presionado mejor en campo rival, está recuperando muchas pelotas en ese sector del campo y eso nos ha hecho mejores…”

