La vuelta de Miguel Herrera fue motivo de ilusión para todos los fanáticos del América. Y no sólo porque con él conquistaron el Apertura 2013, sino también porque bajo su gestión las Águilas enamoraron a todos con una propuesta de juego que marcaba la diferencia con el resto de los equipos de laLiga MX.

Los equipos del Piojo suelen apostar por la salida limpia desde el fondo, son dinámicos y contundentes de cara al arco rival, pero, sobre todo, son protagonistas con el balón. Sin embargo, esa situación parece haber cambiado en este segundo ciclo al frente del América.
Y es que los azulcremas son un equipo muy distinto a lo esperado, aunque no por ello menos contundente. América es muy práctico en su juego, hace daño a través de rápidas transiciones y no tiene ningún tipo de impedimento moral para cederle la iniciativa a sus rivales.
Un claro ejemplo de ello son los dos últimos partidos en el Apertura 2017. A pesar de haber obtenido la victoria ante Toluca y Cruz Azul, los de Coapa registraron su menor posesión de la pelota en lo que va de torneo: 25,4% ante el Diablo y 34.2% contra la Máquina.
¿Repetirá la fórmula en el Clásico Nacional?





