La semana pasada la FESFUT despidió a Debbie Gómez como entrenadora de la Selección mayor femenina, ya que la directora técnica denunció que a sus jugadoras se les daba agua de "garrafón”, en comparación a otros combinados nacionales que se les suministra de otra manera y hay en abundancia. La fotografía de las chicas sirviendo agua desde ese envase de cinco galones corrió como pólvora en las redes sociales.
Esta actitud generó un enojo en el Comité Ejecutivo liderado por Hugo Carrillo, quien terminó por despedirla. Gómez habló del tema en el programa “Guiri Guiri”: “Nosotras nunca pedimos igualdad, pedimos cosas básicas, como tener uniformes de mujeres. Guatemala, Nicaragua lo hacen... Pedimos viáticos mínimos, zapatos, un hotel que valga la pena en la competencia”.
Sin precisar nombres, también denunció acosos de cuerpos técnicos anteriores sobre las jugadoras de fútbol de la Selección de El Salvador:“Ellas me decían: 'profe, si alguno de ellos llega, yo me voy'. Hay problemas más grandes, se viene algo más, y es grave. Las jugadoras desde enero de este año han solicitado ayuda a un abogado”.

