Un par de días antes del partido de ida de la final de la Copa de la UEFA Femenina de 2007, un autobús lleno de periodistas acudió a ver el entrenamiento del Arsenal.
Emma Byrne se quedó atónita.
"Pensé: '¿Qué demonios hacen estos tipos aquí?’ En aquella época el fútbol femenino apenas despertaba el interés de los medios", explica la ex portera de las Gunners en una entrevista exclusiva con GOAL antes del lanzamiento de la campaña Fresher Football de Heineken.
"También me resultó un poco extraño, sobre todo porque siempre solía dedicar palabrotas a mis defensoras rivales, ¡así que esta vez pensé que tenía que ir con más cuidado con lo que decía delante de ellos!".
"Pero siempre recordaré el momento en que todos esos periodistas bajaban del autobús, pues fue la primera vez que me di cuenta de que lo que estábamos haciendo en la Liga de Campeones empezaba a generar un verdadero interés no sólo hacia nuestro equipo, sino hacia el fútbol femenino en general".
De hecho, según Byrne, la histórica temporada del Arsenal de 2006-07 supuso un punto de inflexión en la percepción del fútbol femenino, especialmente en Inglaterra.
El equipo masculino de los Gunners se había mantenido invicto durante la temporada 2003-04 de la Premier League. Actualmente, ‘Los Invencibles’ siguen siendo considerados, y con razón, como uno de los mejores equipos de la historia del fútbol inglés.
Sin embargo, lo que sus homólogas femeninas lograron hace 15 años fue aún más extraordinario. El conjunto de Vic Akers arrasó a todo equipo que se interpusiera en su camino, ganando un cuadruplete histórico sin perder un solo partido.
Las chicas del Arsenal eran las absolutas dominadoras del fútbol inglés en esa época, pero no eran las favoritas para ganar la Liga de Campeones (o la Copa Femenina de la UEFA, como se llamaba entonces).
De hecho, solo equipos escandinavos y alemanes habían llegado a la final hasta entonces. Además, el Arsenal se enfrentó en la final al Umea, un equipo repleto de estrellas encabezado por una brasileña de 21 años llamada Marta.
"La tenía muy estudiada y pensaba: ¡Oh, maldita sea, esta nos va a vapulear!", admite Byrne, entre risas. "Por supuesto, tenía ganas de jugar, pero esa jugadora era realmente increíble."
"¡Mi padre sigue hablando de Marta y a veces se olvida de mi nombre! Así que nadie esperaba que tuviéramos ninguna opción. La final se jugaba a dos partidos en aquella época, así que el desafío era doble."
El Arsenal viajó a Suecia para el partido de ida y lo hizo sin la sancionada Kelly Smith, que había sido expulsada contra el Brondby en las semifinales.
El panorama pintaba muy mal para ellas. Al fin y al cabo, se enfrentaban a un equipo que ya había levantado la Copa de Europa en dos ocasiones y que jugaba su cuarta final en seis años.
Sin embargo, el Arsenal se impuso por 1-0 gracias a un gol tardío de Alex Scott.
"Nadie pensaba que seguiríamos vivas en la eliminatoria tras el partido de ida, así que ganar allí fue algo increíble", afirma Byrne. "Pero no podíamos celebrarlo demasiado, porque todas pensábamos: '¡Oh, no, ahora las hemos enfadado!’ Y así fue."
"Estaban muy molestas porque les habíamos ganado. En el partido de vuelta, fueron al ataque con todo."
El Umea asedió la portería del Arsenal en Meadow Park, pero sin éxito. Byrne hizo paradas fantásticas, una tras otra. Aunque, como ella misma admite, al final también le sonrió la suerte.
"Cuando sonó el pitido final, literalmente no me lo podía creer porque, en los últimos minutos, hubo un disparo que no llegué a atajar. Miré hacia atrás pensando que la pelota ya estaba en el fondo de la red», dice, «pero el poste repelió el balón, me rebotó en la cara, y luego salió a córner".
"Todavía no sé cómo pasó. Pero todo iba a nuestro favor. Tuvimos mucha suerte, pero creo que al final nos lo merecimos porque habíamos trabajado muy duro."
"Toda la temporada fue realmente difícil. Llevábamos un tiempo dominando a nivel nacional, pero, sinceramente, pensábamos que tal vez la Liga de Campeones nos quedaba un poco grande."
"Además, vale la pena recordar que entonces no éramos futbolistas a tiempo completo. Todas teníamos otros trabajos, así que fue una temporada realmente difícil para nosotras porque fue muy larga. Teníamos la sensación de que no se acababa nunca."
"Luego, según íbamos avanzando en la Liga de Campeones, se hacía más difícil centrarse en los partidos de la competición nacional, pues el mero hecho de jugar la Liga de Campeones era algo grandioso para nosotras."
"Sin duda, la Liga de Campeones era nuestra prioridad. Además, después de la Liga de Campeones todavía nos quedaba jugar la final de la FA Cup. En ese caso, también fue difícil recuperar nuestra concentración, ¡porque todavía estábamos celebrando haber ganado ese trofeo!"
Sin embargo, el Arsenal consiguió volver a centrarse y completó un cuadruplete sin precedentes al vencer al Charlton por 4-1 en el City Ground.
Lo que hizo que ese triunfo fuera aún más satisfactorio para Byrne y sus compañeras fue que el partido se disputó ante casi 25.000 espectadores, prácticamente el doble del anterior récord en una final de la FA Cup Femenina.
"Personalmente, creo que nuestra victoria en la Liga de Campeones fue el catalizador para la mejora de la relación entre el fútbol femenino y los medios de comunicación, especialmente en Inglaterra", añade la irlandesa.
"Después de eso, todas empezamos a recibir más solicitudes de entrevistas y llamadas de periodistas. Teníamos la impresión de que nuestra popularidad empezaba a crecer."
"Sin embargo, es evidente que ha costado mucho. Nunca hasta ahora el fútbol femenino había recibido la atención que siempre ha merecido."
Y ya es hora de que las ganadoras del cuadruplete del Arsenal también la reciban.




