Independiente, poco a poco, empieza a retomar el camino que supo recorrer durante la mayor parte de su rica historia. De la mano de Ariel Holan, entrenador e hincha confeso que sabe del exigente paladar rojo, el club de Avellaneda se reencontró con un protagonismo a nivel internacional que no disfrutaba hace demasiado tiempo y se anima a soñar con otra estrella para su palmarés.
Tras la derrota en en Asunción, el Rojo revirtió la serie como local ante Libertad de Paraguay y se metió así en la final de la Copa Sudamericana después de siete años.
La última vez que Independiente avanzó al choque decisivo de un certamen continental (llevaba 15 años sin conseguirlo) coincide con su última vuelta olímpica: fue en 2010, con Antonio Mohamed en el banco y un equipo que rindió de menor a mayor con el correr de los partidos.
En aquella Sudamericana, el Rojo superó a Argentinos Juniors en el debut, eliminó a Defensor Sporting en octavos, pasó a Deportes Tolima en los cuartos de final gracias al gol de visitante (empató 2-2 en Colombia y 0-0 en Buenos Aires), en semifinales cayeron 2-3 frente a Liga de Quito, pero por el 2-1 de la revancha, como local, terminaron clasificándose. En la final, los de Mohamed, vencieron a Goiás 5-3 por penales luego de perder la ida 0-2 e igualar la serie con un 3-1 en Avellaneda.
¿Podrá repetir la historia el Independiente de Holan?

