Preston North End fue el rival que vio cómo Claudio Bravo regresó a la titularidad con el Manchester City, algo que no ocurría desde el 4 de agosto, cuando fue la gran figura en la definición de la Community Shield, tapando los penales con los que los ciudadanos superaron al Liverpool en Wembley.
Por eso es que cada minuto que sume como titular el chileno debe aprovechar al máximo. Bravo, quien es el cambio de Ederson, se mantiene de buen nivel pese a la lesión que lo aquejó y la poca actividad competitiva que tiene.
Y es que el ex capitán de la Selección chilena está relegado a los torneos de menor importancia, ya que el brasileño es quien tiene la responsabilidad en la Premier League y Champions.
Así fue como ante Preston dejó en claro que su calidad al cortar centros y jugar con los pies sigue intacta, ya que dio confianza y facilidad al ser el "último hombre" del City en las pocas oportunidades que le llegaron a la portería.
Un 3-0 que deja la meta de Bravo sin recibir goles, enviando un mensaje a Ederson que cualquier paso en falso le podría costar la confianza de Pep.




