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Cinco razones por las que Klopp le cae bien a todo el mundo

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1: ADMITIÓ NO SER MUY BUENO COMO FUTBOLISTA

Nació en Stuttgart y se crio en Glatten, en plena Selva Negra, como único hijo de tres hermanos, siendo su padre un vendedor ambulante que, a veces, jugaba como portero amateur. Allí conoció el fútbol, que empezó a practicar en clubes de niños en el pueblo, hasta que se marchó a Frankfurt en la adolescencia. Mientras estudiaba, jugó en varios clubes de la ciudad y, un día, empezó a dirigir a niños como entrenador, asegurando que ya entonces notó que “para jugar iba a ser de nivel 4ªDivisión pero para dirigir, tenía talento para 1ªDivisión”.

2: TRABAJÓ INCLUSO EN UN VIDEO CLUB

Su familia no tenía suficiente capacidad económica como para mantener a Jurgen estudiando en una gran ciudad, por lo que tuvo que trabajar siendo adolescente. Desde una tienda de alquiler de películas hasta una de artículos pesados para camiones. Todo, mientras jugaba al fútbol de manera amateur, hasta que en 1988 se licenció en Ciencias para el Deporte, jugó algún partido con el Rot-Weiss Frankfurt de 5ªDivisión alemana y, meses después, fichó por el Mainz para convertirse en profesional.

3: LA VIDA LE CAMBIÓ EN MAINZ, EL EQUIPO DE SU VIDA

Cuando Klopp llegó al Mainz, este jugaba en 2ªDivisión, era un equipo muy humilde y su aspiración era mantenerse en esa categoría. Jurgen era delantero, pero como él mismo advirtió, su nivel no era excesivamente notable, por lo que el técnico lo retrasó hasta ser central. Y a tenor de las 11 temporadas y 340 partidos que allí disputó, no fue una mala decisión. Eso sí, jamás jugó en la élite profesional pese a retirarse como máximo goleador de la historia del club con 56 goles.

4: TÉCNICO DIFERENCIAL DESDE SU DEBUT:

Poco antes de retirarse, el Mainz tenía que cambiar de proyecto y como Klopp no era ya habitual y era un líder global en una ciudad que lo adoraba, decidió dar un paso al frente y empezar su carrera como técnico. Logró ganar 6 de sus primeros 7 partidos y salvó del descenso. Las siguientes temporadas matizó su idea y, siendo más competitivo, rozó el acenso hasta en tres temporadas seguidas, hasta que lo consiguió en 2004, siendo la primera vez que el Mainz jugaría en Bundesliga. ¡Cómo no iba a ser icono! Además, lo mantuvo dos años más en la élite pese a tener el presupuesto y el estadio más pequeños del primer nivel en Alemania.

5: DORTMUND LO EXPLOTÓ Y LIVERPOOL LO ENSALZÓ

En 2008, la aureola de técnico atrevido y joven capaz de progresar, hizo que el Borussia Dortmund confiara en él para salir del pozo competitivo en el que estaba. No sólo lo sacó de números rojos, sino que en 7 años lo cambió todo. Convirtió al club en el proyecto poderoso que es hoy, lo colocó como gran impulsor de carreras de jóvenes valores y le metió entre los más financieramente estables del mundo. Dos Bundesligas, una Copa y una final de Champions, lo convirtieron en mito del Westfalen Stadium. Su gorra amarilla, su carácter irónico y su fútbol veloz, casaron con la idea en pleno renacer del fútbol alemán. Cuando decidió tomarse un año sabático, esperó una oferta de nivel y en Liverpool volvió a coger a un equipo dormido para convertirlo en un gigante casi imbatible. ¿A quién puede caerle mal Jurgen Klopp?

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