Benzema volvió y el Real Madrid necesita que se transforme

Comentarios()
Getty Images
El galo era el mejor ‘10’ en un Real Madrid al contraataque. Pero ahora se encuentra con un equipo lleno de medios donde Ronaldo hace de ‘9’.

OPINIÓN

Karim Benzema está en el ojo del huracán. Una vez más. La situación no es nueva, sino que se va repitiendo de forma cíclica de cuando en cuando. Paralelo a la carrera del francés, obviamente, capaz de dibujar un gol como el del Vicente Calderón en unas semifinales de Champions League, pero también capaz de mandar fuera el cuero con toda la portería para sí, como ante el Valencia este domingo.

Es un jugador superclase, pero ciertamente intermitente en su brillantez. Como los últimos años de la carrera de Woody Allen en el cine. Después de ocho años en el Real Madrid, eso sí, el jugador galo no engaña a nadie a día de hoy. Siempre fue así. Ahora vuelve a la titularidad ante el Getafe tras su lesión y tiene mucho que demostrar. Empezó bien: marcando a los 40 minutos del primer tiempo el 0-1 en el Coliseum.

¿NECESITA EL REAL MADRID FICHAR OTRO DELANTERO?

Hay algo que sí ha cambiado en estas ocho temporadas: la idiosincrasia del colectivo que le rodea. Pues Benzema es un delantero que ejerce mejor las labores de falso ‘9’ que las de goleador. Luce el dorsal ‘9’ sin ser un nueve puro en realidad. Y por ello desde siempre se ha considerado el complemento perfecto para Cristiano Ronaldo. Su alma gemela. Por su capacidad de asociación y de movimientos entre líneas, que justo favorecían la aparición del luso de cara a puerta desde atrás. Sin embargo, el ‘7’ cada vez juega menos de extremo y vive ahora más cerca del área, casi cohabitando en los espacios por donde se movía el francés. Donde antes había un solo jugador, ahora hay dos. De hecho, lo que antes era un 4-3-3, ahora poco a poco ha mutado en un 4-3-1-2 para dar entrada a Isco Alarcón en la mediapunta.

El artículo sigue a continuación

Lógicamente, esto supone una alteración en el ecosistema del Real Madrid y de Benzema, por el flujo de fútbol que pasa por el francés. Pero es que de un tiempo a esta parte, no ha sido el único cambio en el juego merengue. Pues como consecuencia directa de la grave lesión de Gareth Bale el año pasado, el propio cambio de rol de Cristiano ya comentado, y el consecuente cambio de sistema para darle así entrada a Isco (y a jugadores de su perfil), el equipo blanco ha mutado su característico juego de velocidad y pegada en el 4-3-3, por un juego mucho más elaborado de posesión. Menos centrado en la rapidez con la que se llega a la portería contraria y más enfocado a la construcción de la jugada entre líneas desde la galleta central. 

Lo que antes eran repentinos rayos y truenos, ahora son constantes redobles que van anunciando el choque de platillos. Lo que antes eran goles a la carrera como con Mourinho, y al Bayern de Múnich  con Ancelotti, ahora son jugadas de 44 toques entre los 11 jugadores como en Riazor. Los Casemiro, Kroos, Modric, Isco, Asensio, Kovacic y Ceballos son hoy el eje sobre el que gira Zidane, y ya no tanto una BBC cuya pervivencia como trío está cada vez menos garantizada. Hipotecada a su efectividad de cara a puerta, pero completamente ajenos a la elaboración de las jugadas, ahora que los contraataques no son el recurso principal del ataque. Los tambores han dejado paso a los violines. Y eso tiene que afectar al que era el violinista principal de la función.

Pues si antes Benzema encajaba perfectamente como ‘10’ y no tanto como delantero, ahora se encuentra con que –aparte de la nueva posición de Cristiano más adelantada- el Real Madrid ya tiene muchos otros ‘10’ que juegan en esa zona del campo por donde le gusta moverse. Y justo como ya tiene todos esos jugadores capaces de llevar la pelota en condiciones al área contraria, lo que demanda el Real Madrid es un goleador que finalice esas acciones. Un ‘9’ que haga de ‘9’, en definitiva. Lo que teóricamente no es Benzema. O al menos, no a tiempo completo. Es la gran paradoja del ‘falso delantero’ galo. 

Cerrar