Barcelona, una zona ancha muy estrecha

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A la espera de la decisión de Ceballos, Verratti sigue casi imposible mientras el club dispone de 10 centrocampistas pero solo 2 son titulares.


EDITORIAL

Josep Maria Bartomeu y sus ejecutivos contienen la respiración antes de que Dani Ceballos haga pública su decisión de recalar en el Barcelona o en el Real Madrid. El club azulgrana, no hace tanto admirado en todas partes por su centro del campo, también ha fallado en la sucesión en la media, una zona particularmente sensible para cualquier equipo que intente ganar a través del dominio.

Dani Ceballos comienza el cásting

Porque todo lo que no sea el 'sí' de Ceballos puede provocar que los fracasos en la planificación deportiva de los últimos años vuelvan a salir a flote. El andaluz reconoce en su círculo que a día de hoy le seduce la idea de recalar en el Barcelona pero no descarta al Real Madrid, y más si iguala la propuesta culé de darle un sitio en la primera plantilla desde ya. Su decisión tiene, pues, al Barcelona en vilo. El club azulgrana ya tiene prácticamente descartado a Marco Verratti, que empezó echándole un pulso al PSG para luego rebajar el tono tras constatar cómo desde el Camp Nou no consiguen armar el valor -económico- suficiente para seguir el camino abierto por el italiano presentando una oferta que convenza al club parisino para que venda.

Verratti espera pero el Barcelona no llega.

Mientras, la zona ancha del Barcelona se va haciendo estrecha. Tiene a nueve centrocampistas en nómina en el primer equipo y acaba de renovar a Carles Aleñá, que poco a poco debería ver incrementada su presencia a las órdenes de Ernesto Valverde si mantiene la progresión demostrada las últimas temporadas. En total, el Barcelona tiene a diez centrocampistas que deben repartirse tres posiciones. Solo dos son titulares y solo uno, Sergio Busquets, es intocable.

A los 33 años Andrés Iniesta está más cerca del ocaso que de nada, algo que no se le escapa ni al propio jugador, motivo por el cual rechaza firmar la renovación sin tener garantías de poder continuar siendo un jugador importante. Busquets es el único que mantiene este estatus en el mediocentro pues Ivan Rakitic, el tercer centrocampista titular en la era Luis Enrique, vivió una temporada con altibajos. Sin embargo, ambos han renovado y deben ser parte básica del nuevo Barcelona, igual que Sergi Roberto, por quien el Barcelona acaba de rechazar 35 millones de euros tal y como adelantó Mundo Deportivo.

Busquets, el único intocable.

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También a Denis Suárez y a André Gomes el club les ha transmitido que seguirán formando parte del equipo con Valverde. Incorporados hace un año pensando en el largo plazo debido a su juventud, el Barcelona no contempla venderles a las puertas de la que debe ser la temporada de su consagración. Javier Mascherano, por su parte, renovó hace meses y ejercerá como comodín de lujo para el mediocentro y el eje de la zaga. Así, son dos los nombres que el Barcelona pretende utilizar para hacer sitio a Ceballos, a quien se le promete una progresión a priori incompatible con darles minutos a todos: Arda Turan y Rafinha Alcántara.

El club pretendía hacer caja con el turco y traspasarlo por 40 millones de euros, algo que no sucederá después de su trifulca con un periodista tras jugar con Turquía hace pocas semanas. Además, su representante, Bayram Tutumlu, afirmó esta misma semana que "Arda seguirá en el Barcelona", algo que no hace más que complicar la situación. Tampoco es un buen momento para vender al menor de los Alcántara, un futbolista todo terreno que encajaría en prácticamente cualquier equipo del mundo. Hace meses que medita salir debido a la saturación de centrocampistas que hay en el Barcelona y aunque el club vea con buenos ojos desprenderse de él, solo podrá hacerlo a la baja, pues sigue lesionado.

Así, el Barcelona le promete minutos a Ceballos en una zona en la que tiene sobrepoblación y ninguna perspectiva de hacer espacio. Lo dicho, todo lo que no sea el 'sí' de Ceballos puede comprometer, más si cabe, la planificación de un club barcelonista que da muestras de quedarse atrás en el mercado.

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