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Barcelona, los números no salen

06:42 ART 6/6/17
Josep Maria Bartomeu FC Barcelona Rakuten
El club pretende renovar a Messi y reconstruir el equipo a la espera para empezar las obras del nuevo estadio, valoradas en 1000 millones de euros.


EDITORIAL

Decía Johan Cruyff en sus últimas peleas con el otrora presidente del Barcelona, Josep Lluís Núñez, que "el dinero tiene que estar en el campo y no en el banco". En otras palabras, ¿de qué sirve ingresar mucho si ello no repercute en el capítulo deportivo cuando hablamos de un equipo de fútbol? La historia se repite en un Barcelona que quiere fichar pero que no sabe cómo afrontar grandes operaciones. Además, está por ver si puede permitírselas porque entre una cosa y la otra los números y las promesas que transmite la directiva no acaban de cuadrar.

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Porque para reforzar el equipo con jugadores de calidad hay que rascarse el bolsillo o tener un ojo clínico en fichajes. Teniendo en cuenta que de los seis realizados la temporada pasada solo Samuel Umtiti ofrece garantías como miembro del once inicial y que ya entonces el Barcelona adelantó, según explicó en la Asamblea del pasado otoño, parte del presupuesto de fichajes de esta temporada para acometer una renovación que se ha demostrado fallida, lo del ojo clínico se puede poner, por lo menos, en duda. Lo de rascarse el bolsillo también.

Pues no hay que olvidar como donde hace un año el club tenía la renovación de Neymar Da Silva a la vista, este año tiene la de Leo Messi, con un contrato y un aumento de salario más cuantiosos que los del brasileño. Ney, además, también verá aumentada su ficha en la próxima temporada, pasando de los alrededor de 18 que ha percibido esta campaña a algo más de los 20 que ganará en la siguiente. Messi gana actualmente 32 millones de euros, a los que se le suman otros 10 que se le adeudan de hace tres años, cuando el club le pidió tiempo en el momento de firmar su última renovación al tener disparado el gasto salarial. La cosa no ha mejorado desde entonces.

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Además del brasileño, esta temporada también han cerrado su renovación y la consecuente mejora de sueldo Javier Mascherano, Sergio Busquets, Luis Suárez, Marc-André Ter Stegen e Ivan Rakitic. El gasto en salarios no para de crecer y el Barcelona solo puede aumentar los ingresos para no infringir el Fair Play Financiero de la FIFA en este capítulo. Esta temporada el presupuesto alcanzó los 695 millones de euros, unos ingresos que la Junta Directiva deberá confirmar en pocos días antes de cerrar el ejercicio financiero de la presente campaña.

Será entonces cuando quede definido el presupuesto definitivo para acudir al mercado, que se verá condicionado por las previsiones salariales además de reducido por la partida que se adelantó el verano pasado y aumentado en caso de que se produzcan ventas de jugadores. La clave de la sostenibilidad, pues, pasa por lograr que los ingresos crezcan más rápido de lo que lo hacen las renovaciones y el aumento del salario de los futbolistas.

En este contexto, y sin olvidar que tan urgente es la renovación de Messi como la necesidad de jugadores de nivel que tiene el primer equipo, el Barcelona tiene ante si un proyecto faraónico, la reconstrucción del nuevo Camp Nou, el nuevo Palau Blaugrana, la reordenación del recinto de las instalaciones y el nuevo Miniestadi, valorado todo el paquete en 1000 millones de euros que pretende sufragar con créditos y vendiendo el nombre del estadio, aunque no está claro durante cuántos años. Demasiadas sombras ante tantos ceros, vamos.

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El sentido común reza que a menudo hay que elegir, que no se puede tener todo. Josep Maria Bartomeu, en cambio, apuesta a doble o nada y va a por todo: mantener la MSN junta, fichar titulares y reconstruir todas las instalaciones del club. Ya en 1961 el Barcelona tuvo que desprenderse de la estrella emergente, Luis Suárez, al no poder mantenerle junto a Ladislao Kubala y pagar el recién estrenado Camp Nou. La historia ya advirtió a un club al que, de momento, no le cuadran los números.