Bombero Valverde

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El técnico del Barcelona debe salir porque la mancha de Anfield más la de Roma le va a perseguir; de ahí a convertirse en el apestado, es excesivo.

Alberto Pérez

Llegó Ernesto para apagar un incendio y posiblemente otro se lo va a llevar por delante. Hoy Valverde es la diana en la que todos los culés descargan su frustración por la catástrofe de Anfield. No fue una eliminación cualquiera, el fantasma del Madrid se había quedado por el camino y muchos respiraban aliviados tras tres años de amargura viéndole levantar la orejona. Alguien tiene que pagar por esto y parece que el barcelonismo ha decidido el culpable.

Vaya por delante que no descargo al técnico extremeño de culpa. Siempre defiendo que los entrenadores, como jefes de grupo, son los máximos responsables de lo bueno y de lo malo. Otra cosa es que sea el pim, pam, pum de un problema de mayor calado. De hecho creo que Valverde ha sido un buen bombero. Cuando llegó se encontró un Barca en recesión, Neymar dándose el piro, y el Madrid aplastándole en la Supercopa. En aquel momento, hagan un esfuerzo por recordar, se vaticinaba una era de manto blanco y un Barca que no se iba a comer un colín. Pues bien, el ahora lapidado entrenador le puso sensatez y cordura, le ha ganado las dos Ligas y una Copa, que podría ser otra más, con insultante superioridad.

Es verdad que a Valverde le falta glamour. Ni sonríe como Zidane, ni se enfada como Luis Enrique, ni tiene el verbo de Guardiola, es más, su aspecto podría ser el de cualquier lugareño de la España despoblada. Eso no casa con el Barca de la excelencia, el arte y la finura que la gran mayoría de los culés no piden sino que exigen. Claro que para exigirlo hay que tenerlo. A Valverde le arrean por ir contra el estilo. Cualquiera diría que este equipo juega al pelotazo. Sí es más prudente e intenta sacar partido con nuevas armas que hagan al equipo menos previsible, cosa que por cierto también hacía Luis Enrique.

El culé que sigue preso de Guardiola y el amor más pleno de la historia debería mirar al banquillo, y no solo a Valverde. Los que solicitaban a voz en grito cambios en Anfield deberían analizar si el Barca ha de agarrarse con desesperación a Semedo, Malcom y Arthur. El último Barca que ganó la Champions dejó por el camino a Alves, Iniesta y Neymar, por no hablar del adiós previo de Xavi y el año de velas que han ido cumpliendo los treintañeros. Valoren si el nivel de la plantilla actual realmente da para la implorada excelencia.

Sí, Valverde fue superado claramente por Klopp y no encontró respuestas. Seguramente debe salir porque la mancha de Anfield más la de Roma le va a perseguir y así es imposible encontrar el camino de la ilusión. De ahí a convertirse en el apestado, habiéndole ganado dos Ligas al Madrid, me parece excesivo.  

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