Ramos tuvo en sus piernas la oportunidad de poner tablas al marcador, luego de una clara pena máxima que dejó al Junior jugando con uno menos desde muy temprano, sin embargo el delantero del América no logró engañar a Viera, que se convirtió en figura deteniendo el remate.
Viera adivinó el palo y se recostó con propiedad para atenazar la pelota sin dar rebote, ante la mirada atónita del veterano delantero de La Mecha que solo atinó a tomarse la cabeza mientras veía como la posibilidad de empatar se desvanecía en manos del portero rival.
