La Copa Superligaduró apenas un fin de semana. Pero a casi cinco meses de su obligado final, por el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio que aún se mantiene en Argentina, todavía se debate y se protesta por la situación más polémica de aquellos días, los últimos de "normalidad", que tuvieron a River y a Atlético Tucumán como protagonistas.
Para contextualizar: pese a que los futbolistas presionaban para que se suspendiera el fútbol como ya empezaba a ocurrir en otras partes del mundo, Superliga decidió avanzar con la disputa de la jornada inicial del certamen, aunque a puertas cerradas. Aún disconformes con la decisión, el viernes 13 se jugaron los duelos entre Gimnasia y Banfield y entre Patronato y San Lorenzo. En el primero de ellos, Diego Maradona alzó la voz crítica por haber sido expuestos a los riesgos de una enfermedad que en ese momento era todavía más desconocida que ahora.
La bomba explotó ese mismo día: a través de un comunicado, River avisaba que no se presentaría a jugar su encuentro ante Atlético Tucumán programado para el sábado 14, siguiendo los consejos de la OMS y los médicos consultados. La respuesta de la organización, firmada por Marcelo Tinelli, fue criticar la medida de fuerza y alertar de posibles sanciones. Del lado Decano, Cristian Lucchetti les daba la razón a sus colegas y pedía la suspensión oficial del encuentro pero, simultáneamente, la dirigencia anunciaba que el equipo se presentaría para afrontar el choque. ¿Cómo respondió el Millonario? Con el cierre del Monumental. Al llegar al estadio, tanto los utileros del club tucumano como el árbitro Germán Delfino se encontraron con las puertas cerradas y fue necesaria la presencia de una escribana para labrar un acta, darle un registro legal y que Superliga tuviera las herramientas para multar al club.
Si bien fue el único partido programado que no se disputó a lo largo del fin de semana, jugadores de todos los clubes se mostraron de acuerdo con los dirigidos por Marcelo Gallardo y algunos, como Ricardo Centurión, denunciaron haber sido utilizados políticamente. Mientras tanto, unos pocos actores criticaron la decisión y Mario Leito, presidente de Atlético Tucumán, sólo se mostró preocupado por garantizarse los tres puntos en el escritorio.
GettyTerminado el encuentro entre Rosario Central y Colón, cerca de la medianoche del lunes 16, la pelota no volvió a rodar en el país: el martes 17 de marzo se anunció la suspensión total de la actividad en el fútbol argentino. Dos días después, el Presidente Alberto Fernández firmó el decreto para aplicar desde el 20 de marzo a las 00 horas el "Aislamiento social, preventivo y obligatorio". En principio, la medida se extendía hasta el 31 de marzo, luego fue prolongada hasta el 13 de abril y, tras numerosas prórrogas, se encuentra vigente hasta el domingo 16 de agosto, inclusive.
Por estos días se aguarda por la esperada reunión entre la Asociación del Fútbol Argentino y el Ministerio de Salud para, de una vez por todas, programar el regreso a los entrenamientos y luego de la competencia, ya que el 17 de septiembre se reanudará la Copa Libertadores. Y mientras esto ocurre, en el Decano volvieron a la carga con el tema que parecía ya olvidado. Primero fue Ricardo Zielisnki quien manifestó que "River no se comportó como se debería comportar. Creo que tendría que haber jugado, como jugamos todos y como fuimos todos a jugar, y después en la semana generar los mecanismos necesarios como para que se suspenda el fútbol como sucedió".
Y aún más allá fue Mario Leito, al solicitar los puntos de aquel encuentro: "Estamos esperando la decisión de la AFA, porque los plazos estaban suspendidos por la cuarentena. Pero cuando esto se levante tendrían que tomar una decision sobre ese partido y es necesario que así sea. Creemos que en definitiva nos corresponde que nos den los tres puntos de ese partido", aseguró el mandatario del conjunto tucumano, quien reiteró que ellos "cumplieron con el reglamento" y viajaron hasta Buenos Aires.
Además, sigue molesto con la suspensión del certamen que otorgaba cupos para las copas internacionales, el objetivo del Decano, para el cual tampoco le alcanzaría en caso de obtener un fallo favorable en su reclamo, ya que quedará a cuatro puntos de Lanús, último clasificado a la Copa Sudamericana 2021.





