La altura de ciudades como Potosí, a casi 4000 metros sobre el nivel del mar, obliga a no dejar pasar las chances de convertir. Por eso, Darío Benedetto y todo Boca mastican la bronca por la situación inmejorable con un penal sobre el final del primer tiempo ante Nacional Potosí que el Pipa, en su afán por asegurar el disparo, reventó el travesaño.