A los 62', Maximiliano Romero ingresó por Alan Rodriguez. La curiosidad llegó cuando se vislumbró el dorsal de su camiseta, que rezaba L. Gómez y el número 25. Es que el 9 tuvo que improvisar ya que, según la transmisión de TNT Sports, le habían robado su manto sagrado en el entretiempo. ¿Lo curioso? Hizo el gol del empate.