River todavía no se había recuperado de la polémica por la cual no pudo ponerse en ventaja que sufrió otro golpe durísimo: Andrés Herrera quiso rechazar pero se quedó corto, Kevin Zenón la mató en el vértice del área y rápidamente vio a Edinson Cavani, le puso la pelota en la cabeza y el Matador demostró por qué uno de los máximos goleadores del mundo en actividad con un toque imposible de atajar para Armani.