Recuperación en el área propia. Toques rápidos. La visión de Nacho Fernández. Echeverri que espera hasta el momento preciso. Miguel Borja, de cara al arco, no falla. River se puso en ventaja con un gol producto de un contragolpe perfecto, que encontró muy mal parada a la defensa de Boca y que hizo parecer fácil una jugada que necesitaba precisión para terminar de la forma que terminó, con el 1-0 para el Millonario.