Para la Pulga, el gran contratiempo para poder mostrar su mejor versión en PSG fue lo complicado que le resultó dejar Barcelona y vivir en Francia junto a su familia: "a nivel personal la pase mal en París, fue un cambio muy grande para la familia; cuando tengo un cambio de ánimo lo reflejo adentro de la cancha".
En el mismo sentido, añadió que "pensé que iba a ser mucho mas fácil mi adaptación, no fue como deseábamos, aunque fue una experiencia de vida que viví con mi familia", pero destacó que, siendo jugador del equipo Francés "me pasó lo más lindo que es ser campeón del mundo".