"Lo primero, más allá del partido, son cosas que no pueden pasar. Al final la gente que viene a su campo se tiene que marchar a su casa porque cuatro imbéciles están lanzando cosas. Sabiendo que oba a ocurrir, no lo podemos permitir. La UEFA tiene que dar un paso adelante. Llevábamos quince minutos diciéndoles que tenían que parar y no han hecho nada. Es un mensaje claro a la UEFA. Y encima les sacan los colores", dijo Oyarzabal sobre los graves incidentes.
Por otro lado, también reflexionó acerca de la derrota de su equipo:
"En el segundo tiempo ha sido un quiero y no puedo. El primer mensaje y el más claro es el de antes. Que la UEFA tome medidas y que las tomen al momento. No nos sirve de nada a nosotros ni a nuestra gente que las tomen después".