En declaraciones para el Corriere dello Sport, Cambiaso comentó: “Solo el hecho de haber sido vinculado con un equipo como el Real Madrid me parece algo más grande que yo. Estoy orgulloso de eso, me gratifica y es estimulante saber que alguien te aprecia, pero no recibí propuestas. Y, de todos modos, la Juventus es mi Real Madrid”.
El jugador se ve en la Juventus a largo plazo (“renové hasta 2029 y quiero quedarme todo el tiempo que sea posible”), y está muy agradecido a Massimiliano Allegri, entrenador que le dio confianza en Turín: “Le quiero mucho. Lo que me ha dejado es el equilibrio mental: al principio de la temporada pasada quería comerme el mundo y él me decía ‘calma, calma’. Demasiadas ganas me hacían perder el rumbo, él me entregó dos ‘zapatos cómodos’ para llegar más lejos”.
En la Juventus, Cambiaso volvió a cruzarse con Thiago Motta, con el que había trabajado en el Bologna: “Allí ya me había hecho descubrir cosas que nunca había visto. Lo volví a ver todavía más determinado: no tenemos papeles con él, ocupamos el espacio. Tiene un método de gestión del grupo peculiar: nunca te deja entender quién será el titular hasta pocas horas antes de los partidos, y esto sube el nivel de los entrenamientos y de la competición interna. Y luego siempre tiene alguna sorpresa lista: si acierta tanto, es que es un visionario”.