Mikel Arteta intentó utilizar el recuerdo de la contundente victoria por 4-1 de su equipo en el derbi del norte de Londres contra el Tottenham para motivar a sus jugadores en el descanso, aunque el rendimiento en la segunda parte no estuvo a la altura. El español reveló el mensaje que dio en el vestuario tras el pitido final: «Empezamos muy bien el partido, la primera parte fue muy, muy dominante. Creo que la diferencia, el marcador, debería haber sido mayor. Pero estábamos 1-1 [en el descanso]. El partido seguía. Les recordé que estábamos exactamente en la misma situación contra los Spurs hace siete días en ese vestuario. Les dije: "Mirad lo que pasó en la segunda parte, así que vamos a volver a hacerlo". Pero probablemente tendremos que pasar por algunos momentos difíciles para ganarnos el derecho a ganar el partido. Sin duda, lo hicimos».
En los últimos momentos, el Arsenal confió en Raya para que les sacara del apuro, y el portero realizó una sensacional parada para evitar que un centro de Alejandro Garnacho se colara por la esquina más lejana. Arteta admitió que la intervención del portero fue un salvavidas para sus propios niveles de estrés. Dijo: «Él (Raya) es un portero que sabe mantener la concentración y decidir un partido de fútbol cuando es necesario, porque a veces no participa en absoluto y, de repente, en una jugada, tienes que estar ahí, y eso es muy, muy difícil de hacer. La parada que hizo en la última jugada... es un centro, no un disparo, pero terminó con una parada increíble. Yo tenía el ángulo adecuado y mi corazón casi se detuvo, pero la mano de David estaba allí para devolverlo a la vida».