La situación más importante de la tarde en el Pizjuán se dio a los 2 minutos de la segunda parte, cuando Agoumé remataba de cabeza y el balón dio involuntariamente en la mano de Llorente, que había girado para quedar de espaldas a su rival.
Martínez Manuero fue convocado por el VAR, revisó en varias ocasiones la jugada y sancionó el penalti que Lukebakio convirtió dos minutos más tarde, para el 1-0.