Este acontecimiento legal pone fin a lo que se ha descrito como la semana más tumultuosa de la carrera de Mir. La solicitud de sentencia se produce poco después de las acusaciones del jugador del Espanyol Omar El Hilali, quien acusó al delantero del Elche de utilizar un insulto racista durante un partido reciente. El problema estalló en la segunda parte, cuando Hilali le dijo al árbitro que había escuchado un comentario racista atribuido a Mir, lo que activó el protocolo antirracismo y provocó una breve interrupción del partido. Según El Periódico Mediterráneo, el informe registró la denuncia, pero señaló que ningún árbitro lo había escuchado.
Estas controversias superpuestas han ejercido una presión significativa sobre el Elche, que fichó al delantero cedido por el Sevilla. El club se ve ahora obligado a lidiar con las implicaciones deportivas y de relaciones públicas que supone tener a un delantero titular que se enfrenta a una década entre rejas, todo ello mientras lucha por sumar puntos en La Liga.