Los aficionados del PSG fueron acusados de vandalismo antes, durante y después de la final, ya que se reportaron numerosos casos de desorden. Las autoridades se vieron obligadas a desplegar a la policía antidisturbios y usar gases lacrimógenos, ya que 559 personas fueron arrestadas y se reportaron dos muertes en las calles, según un ministro francés.
El servicio nacional de policía ha informado que un joven de 17 años fue apuñalado hasta la muerte durante una fiesta callejera del PSG en la ciudad de Dax, mientras que la oficina del ministro del interior ha confirmado que un hombre murió en París cuando su scooter fue golpeado por un coche en medio de las celebraciones, con investigaciones en curso sobre ambas muertes. Mientras tanto, un oficial de policía ha sido puesto en coma artificial tras ser alcanzado accidentalmente por fuegos artificiales en el noroeste de Francia, y ha quedado con graves lesiones en los ojos, según el servicio nacional de policía.
En Grenoble, un coche embistió a peatones que celebraban la victoria del PSG, lo que dejó a cuatro miembros de la misma familia heridos, mientras que una mujer está luchando por su vida.