El Manchester City fue recibido al grito ensordecedor de «tramposos» cuando llegó a Anfield el domingo para disputar su primer partido desde que fue declarado culpable de infringir la normativa financiera de la Premier League. El ambiente en Merseyside era, como cabía esperar, hostil, y la afición local expresó su indignación por las recientes conclusiones de la comisión independiente.
El Manchester City evitó una recepción potencialmente hostil por parte de miles de aficionados del Liverpool furiosos a su llegada a Anfield el domingo por la tarde. Con un autobús señuelo y un acceso alternativo, los vigentes campeones burlaron a la multitud congregada, que había planeado tenderles una emboscada antes de este esperado partido de la Premier League.
Jamie Carragher ha lanzado una dura advertencia sobre el futuro del fútbol inglés. Asegura que el Manchester City corre el riesgo de «arrastrar el deporte por el fango» si prolonga su batalla judicial contra la Premier League. La leyenda del Liverpool expresó su profunda preocupación ante la posibilidad de que los adinerados dirigentes del club se nieguen a aceptar el reciente veredicto de culpabilidad, lo que daría lugar a una sucesión de litigios capaz de causar un daño irreparable a la reputación de la competición.