El delantero del Bayern de Múnich Harry Kane ha revelado que fue un descanso planificado, y no una celebración excesiva, lo que le dejó en el banquillo durante la contundente victoria por 6-1 ante el Magdeburg en la Copa de Alemania el miércoles por la noche. Tras recibir el Balón de Oro en Londres el lunes por la noche, el capitán de Inglaterra, de 33 años, vio el partido sin llegar a saltar al campo.