El partido inaugural del Celta de Vigo en LaLiga contra Osasuna está en seria duda tras un grave brote de hongos en el césped del estadio de Balaídos. Los inspectores de la liga evaluarán en las próximas 24 horas el estado del terreno de juego dañado para determinar si el encuentro puede disputarse según lo previsto, y, según se informa, el Celta ha solicitado un aplazamiento.