Gianluigi Buffon bromeó sobre el momento más infame de los Mundiales: dijo que fue culpa suya el arrebato de Zinedine Zidane en la final de 2006. El legendario portero cree que sus propias hazañas bajo los palos llevaron al límite al icono francés antes de que este propinara aquel impactante cabezazo a Marco Materazzi.