Un sector del público del Santiago Bernabéu propició silbidos a Karim Benzema mientras se dirigía hacia el banquillo una vez Zinedine Zidane, entrenador del Real Madrid, decidió sustituirle ante el Valencia. En su lugar apareció Álvaro Morata, a quien sí le dedicaron aplausos.
El francés volvió a quedarse sin marcar una vez más. No lo hace desde el 2 de abril en el partido ante el Deportivo Alavés en el feudo madridista, aunque este sábado estrelló un balón al poste.
