Jan Boskamp, exanalista de 77 años, sufre una nueva recaída médica. En entrevista con Rijnmond admite que su recuperación se ha estancado y que ha aumentado sus visitas al hospital, lo que genera mucha incertidumbre en esta destacada figura del fútbol.
Un día se siente bien y al siguiente apenas puede caminar: «Un día arriba, otro abajo», resume.
Sufre varios problemas médicos; ya se trataron tres, pero la poliartritis persiste y le provoca dolor constante. «Es una mierda. He tenido cuatro cosas. Tres se han solucionado. Solo queda la poliartritis. Es una mierda», resume.
El dolor limita su día a día y su asistencia a los partidos: en El Clásico se vio obligado a dejar el estadio diez minutos después del descanso por la intensidad de los síntomas.
Toma muchos medicamentos e inyecciones, pero el alivio no llega. Aun así, mantiene la calma y repite que sigue en pie.
Hace dos meses, cuando Rijnmond le visitó en Bélgica, parecía que mejoraba, pero luego sufrió un retroceso y volvió al hospital para recibir nuevas inyecciones contra la inflamación.
El viernes pasado se sometió a una nueva revisión para evaluar la respuesta a las inyecciones, pero los resultados decepcionaron y los médicos optaron por cambiar de tratamiento.
