Perder en casa durante una llave final es complicado, el ánimo y la moral quedan bajos luego de dejar escapar la posibilidad de comenzar a asegurar la serie a favor, ese sentimiento es el que debe experimentar el Tolima luego de la victoria de Nacional en el Murillo Toro.
El próximo reto parece maximizarse, a tan solo tres días de definir al nuevo campeón de la Liga Águila, Tolima debe pensar en cómo remontar la serie en el fortín rival, un escenario donde Nacional se ha hecho, prácticamente, insensible durante más de 30 fechas y donde pensar en igualar la serie suena a utopía.
El equipo de Ibagué sabe de hazañas, sabe pelear lejos de casa, pero sobre todo sabe de complicar a rivales organizados en su propia casa, algo a lo que tendrá que apelar el próximo sábado, entendiendo que la Jerarquía de Nacional le obligará a saltar al terreno de juego a buscar nada menos que una victoria.
El Atanasio Girardot es el jugador número 12 de Nacional, una hinchada que vibra y que hace temblar la estructura del escenario deportivo donde el Tolima buscará lograr la proeza de arrebatarle el título 17 de las manos al Rey de Copas, que no regalará nada ante su hinchada, que jugará un partido a parte.
