La Selección de Irán recurrió a lo que tuviera a la mano para resistir los embates de España en el encuentro entre ambos equipos por el Grupo Brealizado en el Estadio Fisht de Sochi. Prueba de ello fue la artimaña del arquero Alireza Beiranvand, quien quiso sacar de sus casillas a Diego Costa.
Rumbo al final del primer tiempo, el guardameta actuó que el delantero del Atlético de Madrid le pasó por encima del pie; sin embargo, el árbitro Andrés Cunha no mordió el anzuelo pese a la discusión y confusión generada en medio de los reclamos de ambos conjuntos.
En Europa el Lagarto tiene fama de provocar y simular justamente a los rivales de la misma manera, de manera que ahora le tocó experimentarlo en carne propia.

