Marcelo Gallardo es un entrenador que vive con intensidad el presente pero también el futuro. Por eso, difícilmente pueda celebrar la victoria ante Rosario Central, si analiza que la semana que viene perderá a nada menos que cinco (tal vez seis) futbolistas, ya que el apretado calendario de la Copa Liga Profesional 2020 obligó a no detenerlo por las Eliminatorias y River tiene a medio equipo citado a las distintas selecciones del continente.
Pero esta noche en Avellaneda, uno de ellos jugó como para que se eche de menos su futura ausencia: Franco Armani, responsable directo de sostener un triunfo en el cual el Millonario volvió a mostrar la endebleza del encuentro ante Banfield, aunque esta vez el Canalla no estuvo tan fino como el Taladro y el ex-Atlético Nacional apareció en todo su esplendor.
El penal de Vecchio en la última jugada de la noche quedará para que en la estadística no sume otra valla invicta. Los mano a mano donde se hizo gigante, una marca registrada de estos casi tres años en el arco de la Banda, ratifican aquellas palabras de Scaloni, de haberlo elegido como su arquero para Argentina, como ocurrirá el jueves ante Paraguay y el martes siguiente en Perú.
En el otro extremo de la cancha, el 4-3-3 sostenido desde el reinicio de la actividad no tuvo la solidez de partidos anteriores, ante la ausencia de Rafael Santos Borré, cuya movilidad genera espacios que Pratto no. Por eso en la segunda parte, con los ingresos de Ferreira y Carrascal en la zona media, se vio otra imagen que permitió que el Oso cumpla con su tarea y selle el 2-0.
La próxima semana, ante Godoy Cruz en Mendoza, no estarán Montiel, Paulo Díaz, Robert Rojas, De La Cruz y tal vez Julián Álvarez, mientras que Nacho Fernández está lesionado. Será para el DT la posibilidad de darle más minutos a Sosa, Ferreira, Carrascal y evaluar opciones en una defensa que, sin Martínez Quarta, volvió a hacer agua, pero salió a flote de la mano de Armani.





