La noticia sorprendió, a muchos le dolió pero rápidamente fue entendida: Lucas Pratto ya es jugador de Feyenoord, a préstamo por seis meses, dejando River luego de tres años, en los que consiguió nada menos que la Copa Libertadores ganada a Boca con dos goles suyos, uno en La Bombonera y otro en Madrid.
Con una serie de videos posteados en su cuenta de Instagram, el Oso repitió en varias ocasiones la palabra "gracias": a sus compañeros, al cuerpo técnico, al club "que entendió mi situación y permitió que pueda aprovechar esta oportunidad que para mí es única en este momento de mi carrera" y, obviamente, a los hinchas por todo el cariño.

