Era apropiado que el Paris Saint-Germain vistiera de amarillo oro en el estreno de Kylian Mbappé, y es que parece que todo lo que toca el delantero se convierte en eso precisamente. Si había temor a que los 180 millones pesaran al jugador, las dudas quedaron disipadas en su debut ante el Metz.
En su debut, Mbappé encaminó la goleada de PSG
Edinson Cavani abrió el marcador tras un fabuloso pase de Neymar, pero las dudas abordaron al conjunto parisino tras el inesperado empate de Emmanuel Riviere, unas dudas que no se marcharon hasta el gol de Mbappé y la posterior expulsión de Benoit Assou-Ekotto, que abrió las compuertas del Metz hasta encajar un 1-5.
El exjugador del Tottenham interrumpió un contragolpe de Mbappé con una entrada por detrás que quizás en la Premier League se hubiera saldado con cartulina amarilla, pero en la Ligue 1, algo más severa, el resultado fue la expulsión del jugador. Poco después el técnico local, Philippe Hinschberger, también se marcharía a la grada.
Getty ImagesA partir de ese momento solo iba a haber un ganador: el Paris Saint-Germain. Aunque a pesar de sumar su quinta victoria en cinco partidos, el juego de los hombres de Unai Emery no terminó de ser muy fluido con la ausencia de Marco Verratti, sancionado.
Neymar empezó partiendo desde la izquierda, una posición que posteriormente ocuparía Mbappé. Completaba la línea de tres por detrás de Edinson Cavani, el alemán Julian Draxler, y en el centro del campo un doble pivote con Rabiot y Thiago Motta.
Los tres delanteros tuvieron momentos de brillantez tanto a nivel individual como colectivo, algo alentador para Unai Emery, que deberá trabajar para explotar al máximo esta asociación. Tal vez llevará semanas o meses, pero es indudable que Mbappé añade valor a esta delantera.





