Así lo declaró el presidente Gianni Infantino al inicio del Congreso de la FIFA celebrado el jueves en Vancouver. Antes habían surgido rumores sobre una fase final sin Irán, ya que la delegación iraní canceló su participación en el congreso. En ese caso, Italia, eliminada en principio, podría haber jugado el Mundial.
«Permítanme dejarlo claro: Irán participará en el Mundial de 2026 y jugará en Estados Unidos. Nuestra responsabilidad es unir a las personas», afirmó.
Canadá denegó la entrada al presidente de la Federación Iraní de Fútbol para asistir al Congreso de la FIFA.
Según la federación, citada por medios iraníes, la denegación se debió a una «ofensa» de un agente de policía a su llegada al aeropuerto de Toronto. El presidente de la federación, Mehdi Taj, y otros dos colaboradores, que habían entrado con visados oficiales, «regresaron a Turquía en el primer vuelo disponible debido al comportamiento inadecuado de los funcionarios de inmigración en el aeropuerto y a la ofensa a uno de los órganos más honorables de las Fuerzas Armadas iraníes», se indicaba en el comunicado.
Según la prensa, Taj tenía visado válido pero se le impidió entrar. El dirigente, con pasado en los servicios secretos de la Guardia Revolucionaria —considerada terrorista por Canadá—, regresó a Turquía.
El equipo se medirá a Nueva Zelanda y Bélgica en el Grupo G en Los Ángeles, y a Egipto en Seattle.
