Duelo por la salvación. En El Alcoraz, el Huesca tenía hoy la última oportunidad de aferrarse a la máxima categoría. El colista necesitaba con urgencia los tres puntos, pero se medía ante un equipo que luchaba también por salir del descenso. El Celta de Vigo estaba a un paso de abandonar estos puestos, pero necesitaba repetir triunfo esta jornada
Que Iago Aspas es el referente en el Celta de Vigo se confirmó el pasado fin de semana dónde el jugador de Moaña capitaneó la remontada ante el Villarreal. Tras su lesión, el gallego ha vuelto con fuerza para llevar a su equipo a la salvación. Lo demostró en los primeros minutos en El Alcoraz. Rondaba el cuarto de hora de partido cuando una combinación de Boufal con Iago Aspas terminaba con la asistencia del gallego para Brais Méndez que desde el corazón del área, abría la lata. A partir de ese momento, el Huesca intentó reaccionar, generó algún peligro sobre la portería de Rubén Blanco, aunque no fue suficiente. En el último tramo del primer tiempo, el Celta pudo ampliar el marcador con otra buena acción. Balón largo de Hoedt buscando a Maxi Gómez que encaró el interior del área, pero su disparo cruzado desde la derecha se fue fuera. Ya en la última jugada de los primeros 45 minutos, el Celta de Vigo pudo ampliar la ventaja en el marcador, pero Boudebouz, con un zurdazo desde fuera del área, estrellaba el esférico en el travesaño.
La segunda parte se iniciaba con una gran oportunidad para el Huesca a balón parado. Una falta lateral que colocaba Ferreiro en el interior del área para el remate de Etxeita que obligó a Rubén Blanco a realizar una extraordinaria intervención. Los minutos posteriores en El Alcoraz fueron una verdadera locura, con ocasiones y goles en una y otra portería. Iago Aspas parecía sentenciar el partido con el 0-2 tras una jugada individual en el interior del área, pero el Huesca dio la sorpresa. En tan solo diez minutos, el equipo oscense remontaba el partido y desataba la euforia en las gradas del estadio. Enric Gallego y Chimy Ávila aprovecharon los errores atrás del Celta para igualar el choque. Pulido a continuación, daba la vuelta al partido en una jugada a balón parado y en la que el cuero quedaba suelto en el área. No acabaron ahí los goles. En el minuto 81, Boudebouz empataba el encuentro con ayuda de Etxeita que, ante un intento de despeje, ayudó a que el balón cruzase la línea de gol. El franco argelino contó con la asistencia de Iago Aspas que tras la jugada, abandonaba el terreno de juego lesionado.
En el descuento, Enric Gallego fallaba a puerta vacía. El Huesca acarició el triunfo, pero se tendrá que conformar con haber logrado sumar un punto que aún le mantiene a flote. El Celta no pudo aprovechar la ventaja en el marcador y vio cómo su rival remontaba el partido. La salvación tendrá que seguir esperando.

