Los caminos de Marcelo Gallardo y la Selección argentina, tarde o temprano, deberán unirse. El entrenador de River, ganador de dos Copa Libertadores y protagonista de uno de los ciclos más exitosos de la historia del club, es gracias a sus logros y su trabajo en Núñez un candidato puesto a sentarse en el banco Albiceleste.
Sin embargo, en pocas ocasiones fue tan claro a la hora de manifestar su intención de hacerlo como en la entrevista a ESPN. Consultado por su preparación en caso de asumir el cargo, afirmó que "después de todo lo que viví en estos años en un lugar de tanta envergadura, claramente uno está preparado. Pero eso se da cuando se tiene que dar, cuando te quieren, te cuentan cuál es el proyecto. No sé cuándo, pero se dan. Me encantaría ser el entrenador de la Selección en un futuro. Es un deseo de todo entrenador levantar la Copa del Mundo".
De todas maneras, marcó cuáles deben ser las condiciones para imaginarse con el buzo de la Albiceleste: "Si yo veo que no hay un proyecto o alguna idea, puedo decirles 'muchachos, vengan a buscarme cuando sepan hacia dónde van, no para tapar un pozo o un agujero'. No hablo de la Selección sino de cualquier estructura", detalló.
Y para conlcuir el tema, fue terminante y advirtió que "nunca nadie me llamó. Si no queda como que rechacé, o que me la ofrecieron. Es mentira. No coincidíamos tampoco con los tiempos, yo estaba muy abocado a River, pero desmiento que hubiera contactos ni nadie fue directamente a decirme si queriía dirigir a la Selección".

