Se corria el minuto 90 y Juan Aimar, volante argentino de los tigrillos, derribó las ilusiones de Eraldo Correia y sus dirigidos, cuando les anotó el gol del empate con un toque de cabeza.
Tras el juego, el entrenador brasileño explicó su sentir sobre el desarrollo del partido: “Tuvimos la oportunidad de anotar el segundo gol, pero FAS, con su paciencia y su oficio, sacó el premio mayor, con una falla nuestra. Me gustó el equipo”.
Finalizó dándole un recado a la afición del Pasaquina: “La gente tiene que tener paciencia, Pasaquina es un equipo en formación. Un buen equipo no se forma en un día o un mes, se necesita un poco más”.

