¿Real Madrid tiene al próximo Neymar o al siguiente Keirrison? No siempre es fácil adivinar qué tan talentoso es un joven, inclusive si el Real Madrid decidió invertir una fortuna en él con sólo 17 años.
Algunos jugadores se adaptan con facilidad. Neymar se acostumbró muy rápidamente a la vida en Barcelona y se convirtió en uno de los favoritos del Camp Nou como antes lo fueron Ronaldo o Ronaldinho. Robinho, antes de que su carrera se estrellara, también causó una buena inicial expectativa.
Del otro lado, claro, están los que no funcionaron: Keirrison, una súper estrella en sus días en Coritiba y Palmeiras, no encajó en el Barcelona. Denilson, exBetis, es otro caso de un tremendo talento que no funcionó.
Es todavía temprano para determinar si Vinicius será o no ídolo del Santiago Bernabéu. Lo que queda claro es que desde su debut no hace más que dar pruebas de jerarquía.
Vinicius hizo su debut profesional en mayo del 2017, a los 16 y antes de que el Real Madrid lo asegurara por 65 millones. Desde ahí, jugó en 25 partidos del Brasileirao y tuvo siete presencias en la Copa Sudamericana, con cuatro goles totales.
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Está claro que el Flamengo todavía lo lleva con calma: de esos encuentros, en sólo cuatro fue titular. Casi siempre fue utilizado desde el banquillo para jugar entre diez y quince minutos (jugando desde la izquierda y con sus rivales cansados, muchos recuerdan su encuentro ante Fluminense, por la Sudamericana; cambió el encuentro desde su ingreso).
Pero todavía necesita crecer: en la final del torneo internacional ante Independiente, Vinicius fue protagonista de jugadas que no pudo terminar, molesto por la dura marca del equipo argentino. Inclusive, el brasileño mostró algunas molestias demasiado exageradas, con gestos que llamaron la atención y pusieron el foco en lo que deberá trabajar: su mentalidad.
Vinicius será técnicamente del Real Madrid en julio, cuando cumpla 18 años. Desde ese momento, se espera otro préstamo por un año más. El propio jugador confesó que prefiere permanecer en el equipo de Río al menos en el 2018. ¿El objetivo? La Copa Libertadores. Lo que queda claro es que el crack carioca tendrá desafíos de sobra para demostrar de qué está hecho. Por ahora, no hace más que ilusionar a la afición merengue.





