¿Tienes más de 24 años?

Help us verify your age by providing an honest response. This site contains gambling advertising for 24+.

Age-restricted content

No tienes la edad mínima necesaria para ver contenidos relacionados con las apuestas. Se te redirigirá a la página de inicio.

alt
+18 | Contenido comercial | Se aplican términos y condiciones | Juega responsablemente | Principios editoriales
Arsenal Chacarita Superliga 01042018@TyCSports

El fin de una era: gloria y ocaso de Arsenal de Sarandí

La imagen no podría ser más elocuente: Arsenal de Sarandí descendió a la B Nacional por la sumatoria de puntos que obtuvo en las temporadas 2015, 2016/17 (más el torneo corto de transición del primer semestre de 2016) y 2017/18, las tres primeras campañas completas que se disputaron en el fútbol argentino desde la muerte de Julio Grondona, fundador del club y eterno presidente de la AFA.

Esta caída del conjunto del Viaducto, que llevaba 16 años consecutivos en la elite del fútbol argentino desde su llegada a la máxima categoría en 2002, representa el fin de una era. El ocaso de un club prácticamente artificial, que llegó a ganar un título local, una Copa Argentina, una Copa Sudamericana y una Supercopa Argentina a pesar de no tener casi hinchas genunios: la institución respiraba (y aspiraba) gracias a la voluntad de la familia Grondona. Si hasta llegó a salir campeón en Japón, gracias a que Don Julio inventó la Copa Suruga Bank de un día para el otro para cumplir su sueño de ver en la otra parte del mundo al Arse, que acababa de ganar la Sudamericana.

La debacle fue tan vertiginosa como su meteórico crecimiento: el último clavo en el cajón del descenso lo puso Chacarita, que incluso está debajo suyo en los promedios y lo acompañará en su regreso a la B Nacional, cuando todavía restaban jugarse seis jornadas. La estadística es demasiado elocuente: desde el Clausura 2015, primer certamen que se considera para quienes pierden la categoría este año, sumó solamente 98 puntos en 101 encuentros. 

En esta caída aparece, obviamente, el apellido Grondona repetido varias veces. Ya no con don Julio ni con su hermano Héctor, ambos expresidentes ya fallecidos, pero sí con la siguiente generación de la familia: Julio Ricardo Grondona como mandatario; Gustavo (el exnúmero 10 e hijo de Héctor) es el vicepresidente tercero, aunque hoy esté en Chile como parte del cuerpo técnico de Pablo Guede; Liliana Grondona (la única hija mujer del exmandamás de la AFA) y Lara (hija de "Julito") son vocales en la Comisión Directiva; Genaro Aversa, el marido de Liliana, es el tesorero; y Humbertito fue el técnico anterior al Huevo Rondina, con pésimos resultados.

La historia es ya por todos conocida: el ferretero de Sarandí, fanático de Independiente que el 11 de enero de 1957 cumplió el sueño de tener un equipo en su barrio para aquellos pibes que no llegaran a Racing o al Rojo; que levantó el estadio con sus propias manos mientras su hermano gritaba goles; que en 1992, ya siendo el número 1 de la AFA desde hacía 13 años, lograba verlo en la segunda categoría y, una década más tarde, celebraba el ansiado ascenso; que después se daría el lujo, en 2007 y 2008, de ver a su querido equipo campeón de una Copa Sudamericana y de la Suruga Bank y hasta lo disfrutaría festejando su primer título en Primera División, que desembocaría en la Copa Argentina y en la Supercopa.

El final de la historia también es conocido por todos. Tras la muerte de Don Julio el 30 de julio de 2014 y a pesar del esfuerzo de la familia Grondona por sostener el club Arsenal comenzó a caer futbolística e institucionalmente hasta regresar a la Segunda División del fútbol argentino.

¿TE HA GUSTADO ESTA HISTORIA?

Añade GOAL.com como fuente preferida en Google para ver más de nuestras noticias

Sigue a GOAL en Google