¿Alguien recuerda qué había en el Camp Nou antes de la llegada de Ronaldinho Gaucho el verano de 2003? El Barcelona había llegado a celebrar cuartas posiciones en la Liga y a conformarse con acceder a la Champions League a través de la fase preliminar. El brasileño primero y Leo Messi después lo cambiaron todo, el tiempo dirá si para siempre. Sin embargo, hubo una época en la que el Barcelona no las tenía todas consigo cuando se medía a la Roma de Fabio Capello.
Aquel invierno de 2002 el cuadro 'giallorosso' estaba protagonizando una de las temporadas más brillantes de su historia e iba directa hacia el 'scudetto' de la mano de Francesco Totti, entonces de 24 años. El Real Madrid había fichado a Zinedine Zidane y el Barcelona había apostado por traer a jóvenes futbolistas como Philippe Christanval y Fábio Rochemback. Solo el francés jugó en la visita de la Roma al Camp Nou en febrero del mismo año, y el Barcelona apenas logró empatar ante una Roma que, semanas más tarde, golearía en el Olímpico.

Pero aquel día los romanistas no pasaron del empate aun adelantándose gracias a un gol del ex madridista Christian Panucci. Patrick Kluivert en el tramo final pondría las tablas y amarraría un punto que acabaría resultando clave a la hora de acabar en primera posición del grupo y acceder a la siguiente ronda. Fue la primera vez que la Roma pisó el feudo barcelonista y estuvo cerca de llevarse el partido, algo que sí lograría como local aunque ello no evitara la eliminación al acabar en tercera posición.
La Roma se consolaría con el 'scudetto' a final de temporada pero el Barcelona caería eliminado en semifinales ante el Real Madrid que, a la postre, levantaría la 'novena' frente al Valencia, quien a su vez se proclamaría campeón de Liga. Fue un año en el que se lo pasaron bien todos. Todos menos un Barcelona que, con Christanval y Rochemback, prácticamente solo encontró alegría el día que Totti quedó seco en el Camp Nou.





