El campeonato entra en la recta final y Boca y River entraron en una lucha mano a mano por el título. El Xeneize, que está puntero desde hace 14 fechas, está a cuatro unidades de un Millonario que tuvo dos chances de superarlo en la tabla de posiciones pero que no las pudo aprovechar. Así, tras un 2017 en el que el conjunto de Guillermo Barros Schelotto no mostró la solidez que sí tuvo a fines de 2016 y en el que el de Marcelo Gallardo levantó el rendimiento y mantuvo un invicto de 13 partidos , la discusión se recrudece: ¿quién tiene mejor equipo?
PSUn puesto que ambos buscaron reforzar, pero en el que se tuvieron que conformar con lo que consiguieron . El Muñeco apostó por Augusto Batalla , juvenil promesa del club, tras la salida de Marcelo Barovero, mientras que el Mellizo quiso buscar nombres de jerarquía como Agustín Marchesín, Franco Armani y hasta Sergio Romero para reemplazar a Sara, pero terminó quedándose con el joven Agustín Rossi . Con pocos partidos en primera, ambos cometieron errores que costaron goles y en, algunos casos, puntos, pero también tuvieron buenos rendimientos.
PSLa última línea generó problemas para los dos equipos. Los de Núñez tuvieron que incorporar varios jugadores para cubrir el éxodo masivo que se dio a mediados de 2016, mientras que por Casa Amarilla la única cara nueva fue la de Santiago Vergini luego de la salida del Cata Díaz. Ya sea por planteo o por deficiencias en los rendimiento, para ambos fue el sector más flojo de la temporada . La diferencia fue que Guillermo pudo cambiar a los cuatro futbolistas cuando necesitó hacerlo sin perder tanto, mientras que Gallardo tuvo que mantener casi siempre a los mismos y hasta ensayar a Camilo Mayada como lateral ante las lesiones de Casco y Olivera.
PSAmbos entrenadores buscaron jugadores de buen pie para ocupar el mediocampo, pero es, también, la faceta en la que más diferencias hay. Mientras que Boca se centró en intérpretes para el esquema habitual que usa el DT, River intentó buscar más variantes . En ese sentido, tiene más jugadores, pero pocos estuvieron a la altura como para ganarse un lugar y pasó a depender mucho de sus cuatro titulares -Pity Martínez, Ponzio, Nacho Fernádez y Rojas- . En cambio, cuando el Melli necesitó meter mano logró encontrar funcionamiento con cada uno de los que les tocó entrar ante eventuales ausencias o decisiones tácticas.

Lo mejor de ambos planteles fueron sus atacantes. Guillermo encontró en Darío Benedetto al mejor delantero de la era post-Palermo y Gallardo hizo explotar a Sebastián Driussi junto a un Lucas Alario que sigue siendo determinante . Sin embargo, una vez más, el contraste está en el recambio . Mientras que el Xeneize pudo reemplazar al Pipa con Walter Bou casi sin notar la diferencia, el Millonario casi no contó con Alonso ni Larrondo y ahora sufre por las lesiones de su máximo goleador y de Mora. Además, el Melli tuvo en Ricardo Centurión y Cristian Pavón un diferencial que el Muñe no consiguió con ningún reemplazante.





