Iban 56 minutos cuando se frenó el encuentro. Los futbolistas franceses fueron hasta las gradas a encarar a un aficionado que, aparentemente, ralizó gestos racistas. Una de las imágenes más fuertes se la llevó Koko, que salió con lágrimas en sus ojos y consolado por Cristóbal Soria.
"Estamos dando un espectáculo que no se identifica con nosotros. Han venido unos chavales desde Francia a jugar un partido de fútbol; se quejan de insultos racistas. Si vuelve a haber el más mínimo insulto, cancelamos el partido", avisó Soria por los altoparlantes.
En cuanto a Mario, expresó: "Esto es un partido de youtubers. No hagamos el tonto, estamos en 2024: un poco de respeto y vamos a pasarlo bien".