+18 | Publicidad | Aplican Términos y Condiciones | Juega con responsabilidad | Principios editoriales
Alex Collado Gavi Paez Alejandro Balde BarcelonaGetty Images

Collado, Gavi y Balde llaman a la puerta de Koeman

Bendito problema para Ronald Koeman. Tres canteranos quieren tirar la puerta abajo y entrar en el vestuario del Camp Nou con los mayores. Àlex Collado, Gavi Páez y Alejandro Balde levantaron la mano en el partido ante el Girona. Y lo hicieron con vehemencia. Estamos aquí, dijeron a Koeman ante los casi 3.000 espectadores presentes en el Estadi Johan Cruyff. Una afición que reconoció su trabajo, su talento y su ambición tras un partido en el que fueron protagonistas, cada uno en su rol y con su estilo definido.

El Barcelona tiene un grave problema de masa salarial. Debe desprenderse urgentemente de una parte de la primera plantilla. Los sueldos estratosféricos que cobran algunos futbolistas obliga a Joan Laporta a cortar cabezas, aunque esto signifique dejar en cuadro una plantilla que en los últimos años incluso había dejado de ser competitiva. Quedarán menos jugadores, pero habrá espacio para los jóvenes. Es el momento oportuno, la situación lo requiere y algunos de ellos lo saben. El mismo Collado lo dijo al terminar el encuentro del miércoles ante el Nàstic: "O me quedo en el primer equipo o me voy cedido". No fue un ultimátum, simplemente su contrato le convierte esta temporada en jugador de la primera plantilla profesional.

Pero más allá de lo que contemplen los documentos, Àlex Collado destacó ante el Girona. Teniendo al lado jugadores de calidad mundial como Antoine Griezmann,Memphis Depay,Frenkie de Jong o Miralem Pjanic, el de Sabadell tiró de repertorio para demostrar que anda sobrado de calidad. Jugó en la derecha, a pierna cambiada, y dejó destellos inconfundibles. Regates hacia dentro, conducciones con el balón pegado al pie e incluso una asistencia entre líneas a Griezmann que a punto estuvo de acabar dentro de la red.

Quién sí terminó festejando fue Alejandro Balde. El lateral zurdo estuvo de diez en el primer tiempo. Provocó el penalti que significó el primer gol, con un buen regate entrando desde la banda izquierda, y volvió loca a la defensa del Girona con sus internadas por la banda, al más puro estilo Jordi Alba. Balde supo cuando atacar, cuando quedarse atrás, cuando combinar con Riqui Puig y cuando buscar en el área al ayer también goleador Rey Manaj. El barcelonés celebró su renovación hasta 2024, firmada esta misma semana, con una actuación soberbia en la que demostró una madurez impropia para un jugador al que le quedan tres meses para cumplir la mayoría de edad. Con la salida de Junior Firpo, a Balde se le abre una puerta de acceso al primer equipo. Si sigue a este nivel durante la pretemporada, Koeman no dudará en contar con él cuando tenga que darle descanso a Alba.

Otro escenario es el de Gavi Páez. Cuajó un segundo tiempo asombroso. Todos los periodistas presentes en el Johan Cruyff hablaron de él como una de las grandes sensaciones del encuentro. El interior andaluz no se guardó nada. Dominó los ritmos del partido, participó en las tareas donde fue necesario, aceleró y frenó cuando el partido así lo pedía y no dejó de correr y luchar por el balón. Gavi es un jugador hipercompetitivo y con un ambición enorme, pero cumplirá 17 años en agosto y tiene mucho camino por recorrer antes de ascender al primer equipo. El centrocampista ya está llamando a la puerta y, aunque tiene a muchos compañeros por delante, no dejará de gritar para que el entrenador del primer equipo le tenga en cuenta. Llega la hora de los jóvenes.

Anuncios

¿TE HA GUSTADO ESTA HISTORIA?

Añade GOAL.com como fuente preferida en Google para ver más de nuestras noticias

Sigue a GOAL en Google