Moussa Niakhate ha roto su silencio después de que la Confederación Africana de Fútbol tomara la medida sin precedentes de despojar a Senegal del trofeo de la Copa Africana de Naciones. Tras una dramática retirada del campo durante la final contra Marruecos, el organismo rector estimó un recurso, otorgando a la nación anfitriona una victoria por 3-0 por incomparecencia y provocando la indignación entre los jugadores senegaleses.