El escándalo de Balogun ha hecho que la Copa del Mundo pierda toda su credibilidad
La Copa del Mundo empezaba a resultar entretenida. Tras la casi total ausencia de incertidumbre en la fase de grupos, causada por el ridículo formato del torneo, el inicio de la fase eliminatoria nos ha brindado, como era de esperar, auténtica emoción; tanta que quizá ya hayáis olvidado el trato vergonzoso que recibió Irán por parte de Estados Unidos. O que al árbitro Omar Artan —al igual que a millones de africanos— ni siquiera se le permitió asistir.