Marc-André Ter Stegen es poco menos que intocable en la portería del Barcelona, club al que llegó hace cuatro años y en el que ha tenido que pelearse primero con el portero titular de la selección chilena, Claudio Bravo, y luego con el número uno en la selección holandesa, Jasper Cillessen, actual meta suplente del cuadro azulgrana desde hace dos temporadas, cuando llegó para reemplazar, precisamente, a Bravo, que eligió marcharse al Manchester City tras la progresión del alemán, quien no obstante no es titular con Alemania. Por lo menos no todavía.
En el Barcelona nadie discute su calidad. No solo por su envidiable juego de pies sino también por sus reflejos y su progresión, que le llevó a las puertas de lograr su primer trofeo Zamora como portero menos goleado de la Liga la pasada temporada, aunque finalmente el mérito fuera para Jan Oblak, del Atlético de Madrid. Es bien sabido que la relación del alemán con Bravo no era la mas fluida. Con Cillessen, sin embargo, sucede todo lo contrario. El problema es que el holandés no se conforma con jugar única y exclusivamente en la Copa del Rey y este verano hasta ha llegado a plantearse su marcha.
"No puedo hablar de las cosas que dependen de él, es algo personal y entiendo que quiera jugar pero yo también quiero ser el número uno y busco jugarlo todo, lo sabe él y lo sabe el club" explicó a su llegada a San Francisco con el resto de la expedición azulgrana que se encuentra en tierras norteamericanas de gira. El alemán insistió en que "no es mi decisión su continuidad, es suya" pero a diferencia de lo que solía comentar cuando se le preguntaba por la competencia con Bravo ahora asegura que "nosotros estamos bien y tenemos buen rollo, si él juega yo le apoyo como él hace conmigo, nunca hay malas palabras ni de mi parte ni de su parte".
De hecho no deja de ser curioso que Ter Stegen sea el único de los tres que no es indiscutible con su selección. Seguramente porque ni Bravo ni Cillessen tienen a un fuera de serie como Manuel Neuer por delante. Aun así Ter Stegen no logró esconder la decepción de no ser titular en la Copa del Mundo tras la grave lesión del portero del Bayern, que llegó muy justo a la cita en Rúsia. "Si haces una temporada como la que hice vas con mucha ilusión de jugar un Mundial pero hay que respetar la decisión del míster, para mí fue muy duro, esa es la verdad, pero estaba ahí para apoyar al equipo, es lo que podía hacer y lo hice al cien por cien". En el Barcelona sí es indiscutible, por mucho que le pese a Cillessen.

