+18 | Contenido Comercial | Se aplican Términos y Condiciones | Juega Responsablemente | Principios editoriales
Real Madrid celebrate Karim Benzema goal vs Chelsea UCL 2021-22Getty

Real Champions League

Por Jorge C. Picón - Si se dice que el fútbol es un deporte en el que juegan once contra once y siempre gana Alemania, se puede afirmar también que la Champions es una competición en la que juegan los mejores del mundo y siempre gana el Madrid. El Chelsea, que visitaba por primera vez en la historia el Bernabéu, pagó la novatada. Mostró mucho fútbol, más incluso que su rival, pero en las noches mágicas de Liga de Campeones no solo vale con eso.

Asomaban nubes negras por el ya no demasiado grande techo descubierto del Bernabéu, y no solo me refiero al clima. El equipo de Tuchel, que fue recibido con un típico clima inglés, se sintió como en casa durante la mayor parte del partido. Los Mount, Havertz o Rüdiger parecían los chavales imparables que se 'merendaron' al Madrid la temporada pasada. El Madrid, que parecía estar en modo ahorro de energía, trataba de frenar la avalancha. Apareció, incluso, un invitado de excepción: el VAR. El videoarbitraje se instauró para este tipo de ocasiones. Mano de reglamento de Marcos Alonso que, aunque despertaba al Bernabéu del coma, no así al equipo, que encajaba minutos después el 0-3.

Y fue entonces cuando, de manera totalmente improvisada, apareció el talento. En la Champions puedes jugar mejor o peor, pero es una competición en la que la calidad paga más que en el resto. Primero, en los pies de Modric y Rodrygo, que forzaron la prórroga. El croata sacó a pasear ese exterior que tantas alegrías ha dado al fútbol y el ex Santos, que fue más rayo que nunca, empató la eliminatoria con una volea en carrera complicadísima.

En la prórroga, la situaciónno podía ser más dantesca para los blancos. Nacho se lesionaba y la defensa acababa conformada por Lucas Vázquez y Marcelo en los carriles y Carvajal junto a Alaba de central. Los calambres aparecían en las piernas y todo parecía demasiado cuesta arriba como para que pudiese cumplirse. Sin embargo, el dúo dinámico de la temporada, Vinicius y Benzema, aprecieron de nuevo. Se puede decir que sn Los Vengadores porque siempre aparecen cuando más se los necesita. Camavinga robó y lanzó al equipo como si fuera un resorte. Vini condujo y puso la pelota en la cabeza en un gran Karim, siempre bien colocado. No estaban a su mejor nivel, pero están hecho de otra pasta. De esa que se necesita para ganar la competición de clubes más exigente del mundo.

Los últimos 15 minutos fueron sufrimiento. El Chelsea, descorazonado viendo que el muro que tenía enfrente era demasiado alto, acumulaba hombres en el área como si fueran peones. Los futbolistas blancos, agotados, se defendían como gato panza arriba. El estadio estalló con el pitido final, que duró una eternidad. El Madrid estará en semis donde espera a City o Atleti. Cualquiera de los dos ya sabe lo que le espera: no se enfrentará contra el campeón de la Champions, pero si contra el Rey.

Anuncios